
El aborto no es un derecho, ha afirmado un representante de la Santa Sede en las páginas del diario vaticano, comentando la decisión de la “Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa”, que reconoce con éste título esta práctica.
La Asamblea aprobó el 16 de abril pasado la resolución 1607 con la que invita a los 47 Estados miembros a orientar, allí donde sea necesario, la propia legislación, de manera que se les garantice a las mujeres «el derecho de acceso al aborto seguro y legal».
El documento constata que en algunos países del Consejo Europeo, en los que el aborto es permitido, de hecho no puede garantizarse a todas las mujeres «un efectivo acceso a los servicios para el aborto que sean seguros, aceptables y apropiados» (n. 2), a causa de las condiciones restrictivas previstas por las propias legislaciones. Esto, según la Asamblea, provocaría discriminaciones entre las mujeres según los diferentes países.
El obispo Elio Sgreccia, presidente de la Academia Pontificia para la Vida, constata: «Es la primera vez que un documento oficial del Consejo de Europa, habla del aborto como un “derecho”».
El prelado considera que es un salto de calidad para quienes promueven esta práctica, pues «desde el punto de vista legislativo una cosa es permitir o despenalizar el aborto, bajo ciertas condiciones, y otra muy diferente es definirlo como un “derecho”, al que lógicamente le debería seguir también un “deber” de tutela del mismo».
«Pero, ¿se puede verdaderamente defender un “derecho al aborto”? –se pregunta–. ¿Cómo podría justificarse el derecho a interrumpir la vida de un ser humano inocente y además débil e indefenso?».
Fuente: ZENIT.org
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realmente se confunde el derecho de la mujer sobre su cuerpo, con el derecho de vivir de la persona en su vientre. El embrión vive a través de ella pero no es la mujer.
Espero que algún día se reconozcan los derechos del niño por nacer
Las mujeres que afirman que el aborto es un derecho lo hacen sobre la base de que cada persona puede hacer lo que quiera con su propio cuerpo. Aceptemos esa premisa, aunque me parece que es también discutible; pero, por ahora, aceptémosla.
Afirmando que se puede hacer lo que uno quiera con su propio cuerpo, podemos decir también que no aceptaríamos que otro hiciera lo que él quisiera con nuestro cuerpo, ¿no es verdad? Eso sería violentar mi libertad y mi propio derecho sobre mi cuerpo. ¿La pregunta que debemos hacernos, entonces, es si el embrión es, efectivamente, parte del cuerpo de la madre o no.
La respuesta, desde la biología, parece ser secilla: cada célula de nuestro cuerpo tiene un código genético que le es característico y que, de no tratarse de gemélos unicigóticos, es irrepetible y, el propio cuerpo reconoce como suyas sólo las células que lo contienen. De hecho, si alguna célula con otro código genético diverso entra en contacto con el medio interno, se monta toda una respuesta inmune destinada a eliminar el cuerpo extraño.
El embrión, en este sentido es una maravilla de la naturaleza: tiene un código genético diverso al de sus dos progenitores, ya que está compuesto por la mitad de la información genética de la madre y la mitad del padre, y , sin embargo, no se monta una respuesta inmune ya que el cuerpo materno de una u otra manera, elabora toda una red de protección que impide que el sistema inmune reconozca el embrión como cuerpo extraño, aún siendo un organismo celular diferente. Ese “milagro” de la biología se produce para asegurar la supervivencia de la especie, que de otra manera, se extinguiría.
De este modo queda claro que siendo el embrión un cuerpo distinto del de la madre, ella no tiene derecho a hacer lo que quiera con él.
Esto con mayor fuerza moral toda vez que se está hablando del derecho al aborto en países que el embarazo se considera definido siguiendo la definición de la OMS, es decir, desde el momento de la implantación del embrión. Recordemos que el aborto es la interrupción, en este caso artificial, del embarazo.
El Aborto debe ser un derecho de la mujer, y ser ella quien decida unicamente si hacerlo o no, nadie debe juzgar de ninguna manera la decision de una mujer en ese caso, en mi blog publique ayer un articulo extenso sobre eso y no entiendo algunos comentarios al respecto que se hacen tan a la ligera.