“No os dejaré huérfanos”
(Juan 14, 15-21)

[Baja el artículo completo en PDF]
1. ORACIÓN INICIAL
Señor Jesús, nosotros creemos que tú nos amas y deseamos amarte: danos el Espíritu de la verdad para que nos haga comprender y poner en práctica todas Tus Palabras de Vida. Tú estás siempre con nosotros y no nos dejas huérfanos: también nosotros queremos permanecer contigo. Ruega por nosotros al Padre, para que nos envíe al «Consolador», el que nos defiende del maligno y nos hace recordar lo mucho que nos amas. De esta forma seremos conducidos a la Verdad plena, a la dulzura de la comunión, a la seguridad de la paz. Y el mundo, al verlo, sabrá que tú amas al Padre y cumples su voluntad, y que precisamente este amor salva el mundo. Amén.
2. LECTURA
a) Una clave de lectura:
Estos domingos estamos leyendo del Evangelio según San Juan, breves trozos del diálogo que Jesús tuvo con sus discípulos en la Última Cena. Jesús manifiesta a sus discípulos su partida, su éxodo. Les promete, en cambio, otro modo de estar siempre con ellos, más íntimo y más permanente: por medio de su Espíritu.
b) El texto:
“En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Si me amáis, obedeceréis mis mandamientos, y yo rogaré al Padre para que os envíe otro Paráclito, para que esté siempre con vosotros. Es el Espíritu de la verdad que no puede recibir el mundo, porque ni lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis porque vive en vosotros y está en vosotros. No os dejaré huérfanos; volveré a estar con vosotros. El mundo dejará de verme dentro de poco; vosotros, en cambio, seguiréis viéndome, porque yo vivo y vosotros también viviréis. Cuando llegue ese momento, comprenderéis que yo estoy en mi Padre, vosotros en mí y yo en vosotros. El que acepta mis preceptos y los pone en práctica, ése me ama de verdad, y el que me ama será amado por mi Padre. También yo lo amaré y me manifestaré a él”.
Archivado bajo: Evangelio Domingo, Lectio Divina




