
Queridos amigos,
ya estamos terminando el año,
y confío que el buen Dios
que ha nacido en el pesebre de Belén
sea bendición para sus vidas,
la de sus seres queridos,
y fuerza para comenzar el 2009.
Queridos misioneros,
dejen que Jesús actúe por ustedes en
este tiempo de misión que se acerca.
No tengan miedo, y confíense bajo
la protección de nuestra Mamá María.
Encontré una Oración para fin de año,
que quisiera compartir con ustedes
como humilde regalo.
Que el Señor les bendiga y les guarde.
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ORACION
DE FIN Y PRINCIPIO DE AÑO
Señor, Dios, dueño del tiempo y de la eternidad,
tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro.
Al terminar este año quiero darte gracias por
todo aquello que recibí de TI.
Gracias por la vida y el amor, por las flores,
el aire y el sol, por la alegría y el dolor,
por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser.
Te ofrezco cuanto hice en este año, el trabajo que
pude realizar y las cosas que pasaron por mis manos
y lo que con ellas pude construir.
Te presento a las personas que a lo largo de estos meses amé,
las amistades nuevas y los antiguos amores,
los más cercanos a mí y los que estén más lejos,
los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar,
con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.
Pero también, Señor hoy quiero pedirte perdón,
perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado,
por la palabra inútil y el amor desperdiciado.
Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho,
y perdón por vivir sin entusiasmo.
También por la oración que poco a poco fui aplazando
y que hasta ahora vengo a presentarte.
Por todos mis olvidos, descuidos y silencios
nuevamente te pido perdón.
En los próximos días iniciaremos un nuevo año y detengo mi vida
ante el nuevo calendario aún sin estrenar
y te presento estos días que sólo Tú sabes si llegaré a vivirlos.
Hoy te pido para mí, y los míos la paz y la alegría,
la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.
Quiero vivir cada día con optimismo y bondad, llevando
a todas partes un corazón lleno de comprensión y paz.
Cierra Tú mis oídos a toda falsedad y mis labios
a palabras mentirosas, egoístas, maliciosas o hirientes.
Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno
cólmame de bondad y de alegría para que,
cuantos conviven conmigo o se acerquen a mí
encuentren en mi vida un poquito de Ti.
Amén